domingo, 7 de agosto de 2011

Será que pido demasiado

¿Será que pido demasiado? ¿Acaso la frase trilladísima de “no ha llegado la persona indicada”, será mi defensa?
Sé que soy una persona un poco rara, pero ¿por qué no puede existir alguna que me ilusione y me llene de expectativas? Tal vez porque he cambiado mi manera de ver las cosas, es por lo que me siento así, pues no espero nada de nadie, para no sentir desilusión y aquello que suceda sea recibido de la mejor forma; aun así, existen personas a las cuales consideras verdaderamente importantes y especiales, y las que sin previo aviso de un día para otro cambian su forma de ser hacia ti, te dejan de frecuentar, de hablar y te conviertes en un completo extraño para ellas.
La gente comenta que cuando dejas de buscar es en ese preciso instante cuando aquella persona, que es la indicada, llega, pero ¿cómo saberlo? ¿Cómo esperar que llegue solo? Si también se menciona que aquel que busca encuentra y que no hay que esperar a que nada nos caiga del cielo, sencillamente son contradicciones que solo confunden.
En otras circunstancias, se comenta que es mejor estar solo que mal acompañado, pero ¿Por qué cuando estoy solo no me siento mejor?  Será que solo es un decir para hacer sentir mejor a las demás personas o, ¿Por qué lo utilizan tanto?
¿Soledad? Ese tema por lo pronto no lo quiero tocar, solo quiero saber porque las personas prefieren estar solas cuando por dentro se mueren de ganas de estar con esa persona especial, pero, cuando se dan la oportunidad de estar con ella, solo la comparan con otras, pensando en lo mal que la pasaron o que no hacen lo mismo que aquellas, viviendo de recuerdos que solo en eso quedaran, no dejando que los ciclos se cierren para abrir otros, dejándolos a medias.
¿Será acaso que mi forma de pensar es tan diferente?, de ser así por favor explíquenme las cosas, porque sencillamente no entiendo, yo sé que a las mujeres no hay que entenderlas solo quererlas, lo único que pido es que sepan lo que quieren.

jueves, 21 de abril de 2011

Madre Soltera

          Hoy comienza un día más, he despertado después de una merecida noche de descanso, puesto que he andado muy atareada, llena de trabajo, lo cual agradezco infinitamente; es fin de semana, me he despertado más temprano de lo normal, tengo que bañarme y alistarme para irme a trabajar, pero por mi cabeza comienzan a pasar pensamientos extraños, o quizá no sean así, más bien son cosas que no comprendo, mi vida se ha vuelto una rutina, siempre es lo mismo: levantarme, ir al trabajo, estar allí durante un lapso mínimo de 8 horas tratando de solucionar los problemas que se presenten, al terminar el día regresar a casa; al llegar espero solo descansar, pro lo único que encuentro son más problemas, la casa regada, los trastos sucios, mi hijo que quiere jugar conmigo y platicarme como le fue en el día, quiere ver a su mami.
                No es fácil ser soltera y tener un hijo, tampoco es imposible, simplemente debo de apreciar lo que tengo, puesto que en ocasiones, el estrés del trabajo me cuesta demasiado dejarlo allí y me desquito con mi pequeño, estoy cansada, estoy harta, mis padres me dicen que no me queje, que no soy la única, pero ellos no entienden cómo es que me siento, me sobre explotan, todos quieren más de lo que puedo dar ¿por qué todos me dicen que si puedo?¿por qué mi hijo no comprende todo lo que hago por él?¿todo lo que trabajo y lo que he sacrificado por él?
                Simplemente me reclama el hecho de no estar con él más tiempo, de que el trabajo me absorbe, me cansa el hecho de estar exhausta y de que mi hijo quiera que juguemos, ¿acaso no entiende que vengo cansada del trabajo?¿acaso todo para él es un juego? Sencillamente no lo entiendo, doy todo por él y ¿así es como me paga?...............

Miedo


De nuevo estoy en mi cuarto, un poco confundido, tal vez mas de lo que debería, no entiendo porque es así, tengo tanto que decir, tanto que contar, pero como decirlo sin ser mal interpretado, todo esto que siento, todo esto que vive en mi interior, todo esto que ronda mi cabeza, que da vueltas en ella, que no sé cómo expresarlo.
¿Cómo expresar todo esto que siento? Esto que parece recorrer todo mi cuerpo, desde mi cabeza hasta los pies, que quiere salir y no sabe cómo hacerlo, que necesita que lo sepas, mi cuerpo lo exige, mi mente lo requiere, necesito decirlo, que llegue a tus oídos, que realmente  lo entiendas, que lo comprendas, que no lo juzgues, que lo sientas como yo lo siento.
No sé si atreverme a decirlo, pues tengo miedo, tengo pavor, nada me pone más nervioso que el hecho de decirte todo esto que siento, el que tu no lo valores, que no lo aprecies, que simplemente lo deseches, me tiemblan las piernas con tan solo imaginar lo que me puedas decir, él como puedas reaccionar, que me dejes de hablar, que simplemente ya no me dirijas la palabra nunca más.